En memoria de un diplomático ejemplar
El embajador Carlos Miranda, buen amigo mío, publica una necrológica sobre otro común amigo, el embajador Máximo Cajal, recientemente fallecido. Hubo ya varias en EL PAIS y, por pudor, no quise escribir yo la mía. Eso sí, el libro que estoy terminando sobre la hábil prudencia de Franco se lo dedicaré también a Cajal. Me entero de que el señor ministro de Asuntos Exteriores no se ha dignado ni siquiera enviar unas líneas de condolencia a la viuda. Muy en forma.
Así es cómo esta España de nuestros pecados honra a sus servidores.
Sin comentarios.
En este link podéis acceder al texto: http://www.planetadelibros.com/pdf/140520_M._Cajal_un_ejemplo_en_Tiempo_de_Paz_num_Primavera_2014.pdf
Angel Viñas

Sus intereses han abarcado desde Germánicas y las viejas economías de dirección central a la política económica, exterior, de defensa y seguridad, las relaciones internacionales y la historia (de Alemania, Estados Unidos, España) que es su auténtica pasión.